Páginas

Respirar humo

Quisiera que me fumes, que me enciendas con tus labios. Ser parte de ese humo que penetra en tus pulmones, que te asfixia por momentos. Estar entre tus dedos y que me acaricies. Ese vicio por el que cierras los ojos con tanta fuerza que puedes comprender hasta donde llega la oscuridad. Quisiera ser lo que necesitas después de cada comida, de cada día de trabajo. Quisiera ser la brasa que arde con cada beso tuyo.