Me ocurre siempre, me haya gustado más o menos el libro. El echo de que se acabe es independiente de todo lo que conlleven esas páginas.
La historia habrá sido buena o no, pero alguna impresión te habrá dejado, alguna entraña se habrá removido en tu interior y, aunque no lo parezca, cuando acabes el libro ya no serás el mismo.